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Cantando bajo la lluvia, la película y el musical

Hace unas semanas fui a ver el musical Cantando bajo la lluvia en Madrid. Crecí viendo la película original de 1953 junto a mis padres cuando solo había una televisión en casa y ellos elegían lo que se veía (hasta que salían los temidos 2 rombos y te mandaban a la cama).

El musical estuvo a la altura de la película y me recordó algo importante que llevo pensando mucho tiempo. La importancia de los personajes secundarios.

Los artistas del musical que representan a Cosmo Brown y Lina Lamont, los dos actores secundarios, eclipsan por completo el papel de los protagonistas, Don Lockwood y Kathy Selden (Gene Kelly y Debbie Reynolds). Ocurre en la película claramente con Cosmo, y vuelve a ocurrir con Lina en el musical.

Los protagonistas interpretan la historia de amor de la trama pero los secundarios llevan el peso del humor, del entretenimiento y de hacerte sentir un poquito más feliz al salir del teatro.

No hay papeles pequeños, sólo hay artistas pequeños

Según Konstantin Sergeyevich, actor y director de teatro “No hay papeles pequeños, sólo hay artistas pequeños.”

Esto es totalmente extrapolable al mundo de la empresa.

NO existen papeles secundarios o pequeños.

Se pueden hacer aportaciones cruciales sin que nadie nos otorgue el papel protagonista. Podemos en cualquier momento marcar la diferencia entre algo bueno, mediocre o excelente.

No esperes a que te den el título, sueldo o puesto que anhelas para proporcionar tu crucial aportación al negocio o la empresa.

Y si piensas que haciéndolo frenarás tu crecimiento porque estás dando más de lo que consideras que te pagan, y por lo tanto no te ascenderán, déjame decirte que estás equivocado.

Si aportas mucho desde la última fila, te irán moviendo paulatinamente a filas anteriores para que tu voz se oiga más.

Y si estás en una empresa en la que las cosas no funcionan así, empieza a explorar sitios mejores en los que evolucionar profesionalmente.

Saca todo lo que llevas dentro desde el primer momento, puedes captar toda la atención del público actuando dentro de tu papel secundario.

Esto funciona así:

Tu responsable decidirá promocionarte porque considera que aportas más de lo que se espera en el puesto actual y puede beneficiarse de darte un rol con más responsabilidad. No va a hacer una apuesta ciega en tí dándote un puesto para el que nunca has demostrado estar capacitado.

Sé que no es fácil, pero primero hay que demostrar y luego recoger los frutos.

¿Opiniones? Disparad en los comentario.

(Imagen: Metro-Goldwyn-Mayer)

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